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MASAS
DE AIRE
Masas de aire
El concepto de masa de aire fue desarrollado en Noruega
por los meteorólogos Bergeron y Bjerkness en los años
20 como parte de su teoría sobre el Frente Polar.
Una masa de aire se define como un volumen de aire de
gran extensión cuyas propiedades físicas, sobre todo
temperatura y humedad, son uniformes en el plano
horizontal. Su tamaño cubre por lo general centenares e
incluso miles de kilómetros cuadrados, verticalmente
puede alcanzar espesores de varios kilómetros, y sus
caracteres los obtiene por el contacto prolongado sobre
extensas áreas oceánicas o continentales con unas
condiciones superficiales homogéneas, a las que se
denomina regiones manantial o fuente.
La adquisición de las características por parte de las
masas de aire es un proceso lento, por lo que se forman
en zonas donde se encuentran sistemas barométricos
estacionarios, como el cinturón subtropical, Siberia,
Norte de Canadá y ambos polos.
Clasificación de las masas de aire
Las masas de aire se clasifican según su temperatura
(determinada por su posición sobre el globo, ártica,
antártica, polar, tropical o ecuatorial) y por la
humedad del aire (continental o marítima).
Masas de aire ártico y antártico
Se originan en la proximidad de los polos, sobre las
aguas heladas del océano Artico y los casquetes de hielo
de Groenlandia y la Antártida. Se caracterizan por sus
bajas temperaturas y su débil contenido de humedad, a
consecuencia de lo cual la nubosidad es escasa y el
riesgo de precipitaciones muy reducido. Son muy estables
debido a la fuerte inversión térmica que crea el fuerte
enfriamiento de las capas inferiores de la atmósfera y
la subsidencia del aire en las regiones de altas
presiones. Las invasiones de aire ártico que a finales
de invierno o comienzo de primavera afectan a Europa
occidental se inestabilizan en su recorrido por el
océano Atlántico ocasionando fuertes nevadas y descenso
anormal de las temperaturas.
Masas de aire polar
A pesar de su nomre, las regiones fuente de estas masas
de aire se sitúan en zonas alejadas de los polos, entre
50º y 70º de latitud. Las masas continentales son
frías, secas y de estratificación estable porque se
forman en las zonas de altas presiones del interior de
Asia Central y Canadá. No existen manantiales en el
hemisferio Sur debido al dominio del océano en estas
latitudes. Cuando se desplazan al Sur, sobre regiones
terrestres más cálidas, aumentan su temperatura y se
inestabilizan, dando lugar a la formación de cúmulos
pero sin aporte de precipitación. Por el contrario,
cuando se desplazan sobre superficies oceánicas el aire
inicialmente seco se puede convertir en tropical
marítimo formando bancos de niebla o nubes estratiformes
(con lloviznas asociadas). Sobre zonas más cálidas
pueden desarrollarse sistemas tormentosos.
Masas de aire topical
Sus manantiales son las células oceánicas y
continentales de altras presiones en las latitudes
tropicales. El aire seco procede de las extensas áreas
desérticas que crea la subsidencia anticiclónica y es
seco, estable y cálido. En verano, el intenso calor que
desprende el suelo causa remolinos y tormentas de arena
(Sáhara, Australia). El aire topical marítimo es muy
húmedo. Propicia la formación de nieblas de advección,
asociadas a nubes estratiformes de poca altitud y lluvias
débiles.
Masa de aire ecuatorial
En las latitudes bajas los contrastes térmicos son
débiles y la identificación de la masa de aire no es
tan sencilla. El aire ecuatorial se caracteriza por tener
elevadas temperaturas, alto contenido en humedad y una
elevada inestabilidad. Esto posibilita el crecimiento de
grandes torres de nubes cumulus y cumulonimbus, de las
que caen lluvias intensas a causa del elevado contenido
de humedad absoluta que contiene el aire cálido.

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